Soy sirio. ¿Qué te asombra, extranjero, si el
mundo es la patria en que vivimos todos, paridos por el caos?
Meleagro de Gádara, 100 antes de Cristo.
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Urban Night life
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Salimos de ahí disparados a seguir girando
por el lado oscuro de la ciudad
un grupo de rastas fuma en las afueras
de un local nocturno donde esta noche toca un demonio,
quiero irme, aunque el aroma de tranquilidad que aquí se respira me retiene, comemos verduras cocidas que ellos venden bajo el pórtico de un rascacielos donde nos refugiamos de la lluvia. Uno de ellos recorta fotografías de revistas y pinta los marcos donde las expone sobre
un pedestal – maleta, otro, dibuja en un enorme block a grandes trazos innumerables imágenes difusas.
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Quemamos la antigua imagen que teníamos de ellos y de paso
las nuestras se hacen cenizas
que el viento
lleva.
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New York, Estados Unidos, 1999.
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Nieve – uno
Para ver Nieve en la noche
Debes cerrar tus ojos
En su transparencia
Radiante
Verás entonces
Con los ojos cerrados
Una
Vez más
Nieve dentro de ti
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Los vagabundos del karma
El cielo es blanco como el suelo blanco
Ciegos e invisibles vamos
En esta marcha
Para no olvidar en nosotros
El recuerdo de nosotros que se borra insistente
¿cambiará esta luna?
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Santiago de Chile, 2007.
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Silencioso dentro de la noche
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“Ser como o rio que deflui
silencioso dentro da noite”
Manuel Bandeira
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Fluir, leve andar
descalzo inflar lentamente los pulmones
pesar cada paso sentir
cada instante entrar
silencioso dentro
de la noche
como sí ella
fueras
tú
Marnay-sur-Seine, Francia, 2002.
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Una secreta forma
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las palabras como el río en la arena
se entierran en la arena
Roberto Matta
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El automóvil esta poseído por la fuerza
de los animales que le habitan
como un carruaje tirado por caballos
sobre piedras húmedas de un pasado verano
Río de Janeiro aparece de repente como
la secreta forma que el Atlántico
deja entrever desde sus colinas de azúcar:
ballenas a la distancia algo
comunican a nuestra humanidad sorda
y cegadas por el sol preparan su próximo vuelo
caen ellas entonces una vez más como
lo han hecho desde hace siglos
caen ellas en las profundidades entonces
caen ellas y crecen en su liquido amniótico.
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São Paulo, Brasil, 2004.
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Temor
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La mejor parte es sentirse vivo pintando y la peor es necesitar hacer pinturas para sentirse vivo
Geoffrey Lawrence
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Reverencia emocionada
cuando todo
deje
de
importar
cuando todo este oscuro
cuando todo este perdido
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Que la musa te toque con sus
dedos la espalda
y te empuje al camino
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Que la frialdad de las ciudades
que la rosa de la nada
que el fango inmóvil
que la arena movediza del desierto
no borre la tristeza de tinta
que ha de alcanzar el agua
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Y sea aire movido por los labios
una
vez
más
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San Pedro de Atacama, Chile, 2009.
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Buscando luces en la ciudad luz
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A Paz Carvajal y a la tan necesaria Paz para este mundo y el otro.
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Busca que busca
la luz de la palabra cruzando
ríos y lagos
mares y montañas internándose en
ciudades laberintos actuales bosques
sumergidos desde Santiago a Boston desde
Nueva York a París, París, París y en este
bosque blanco que, otra cosa, la misma cosa
la veo parada ahí
en la calle
pensando quizás en el eco
de las aguas entre la multitud y los autos veloces
buscando la luz, buscando las luces de una piel
que nadie podrá herir
mientras perdidos transeúntes
le preguntan
por dónde
por qué camino
por qué lugar se entra
se sale del espejo
donde a ratos logran escuchar a un triste Lewis Carroll
llorar por una niña llamada
Alicia
atrapada por
él
en
una
historia
paradojal
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Marnay-sur-Seine, Francia, 2002.
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Perdidos en La Habana
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Se puede ver a lo largo de Cuba verdes
o rojos o amarillos descascarándose con el
agua y el sol, verdaderos paisajes de estos
tiempos de guerra
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Después de tres botellas de ron
ella lloraba en el lobby
del Hotel Capri, mientras le leía poemas que no eran míos,
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Hablaba de las playas a las que llegó
en motocicleta, cuando aún el sol brillaba
los cubanos son niños que lo miran todo decía
.
Otro él, aparece desde el centro del salón y necesito
más de un segundo para
reconocerle
me acerco y me cuenta de mujeres, palacios de salsa,
de bailes mágicos
no hay, pienso
no existe una isla
sin orillas…
No quiero habanos
no tengo dólares
mejor será
desaparecer antes que la noche
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El Vedado, La Habana, Cuba, 1995.
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© Leo Lobos
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Gracias, Ginebra Magnolia, por estas alegrías vespertinas de Domingo. Esa sonrisa del poeta chileno Leo Lobos siempre es iluminadora, lo mismo que su poesía.
“De esta manera, despersonalizando el hecho literario, dejándolo desnudo a la intemperie del vivir, llega la palabra inaugural a la poesía de Leo Lobos. Palabra que regresa del olvido; pero llega acompañada de todos esos objetos y acciones que bordean el existir y forman parte de su aura. Palabras que con el roce de los objetos recuperan su música y fluyen como ríos de energía vital y dada su vocación líquida no renuncian a su expansión hacia el mar próximo, que no separa sino une, porque nos trasciende. No vivir vidas de ficción y derrochar energías ocultándose en el texto sino expandir la vida propia para buscar ese Uno que somos. Una idea orientalista que no parte de los conocimientos previos sino que forma el tejido de la respiración del autor: sin bien saberlo, haciéndolo bien. Asimilación, diría yo, rechazo de la batuta de la tradición literaria, ésa que se construye a base de recortes celulares para encontrar la razón del vacío.
Si que hay una tradición que Leo Lobos recoge en su escritura, tanto de sus lecturas de Jorge Teillier, Enrique Lihn, Nicanor Parra, Gonzalo Rojas…como del entusiasmo que estos autores le transmitieron en vida, el hálito de sus poéticas, ese extrañamiento y alejamiento crítico de la literatura oficialista para ahondar en un coloquialismo que les confirió mayor vitalidad a la expresión”
(Sobre Turbosílabas)
Saludos desde Canarias.
Antonio Arroyo Silva.
Perdón, decía “alegrías vespertinas de domingo”
Una linda sorpresa poder leer a Leo en este lugar. Tengo en mi poder unos pocos poemas de él, parte de una antología. Espero, prontamente, poder leerlo en papel y en exclusivo.
Me gustó mucho, Leo!
P.D. Tambien encontrar en los comentarios a mi amigo lejano Antonio…
Un gran aporte contar con tu opinión, Amanda!!
Gracias a ti, querido Antonio. Un gran abrazo para ti y toda la suerte del mundo!!!
Amanda, Leo es increíble…
Como siempre Ginebra Magnolia destacándose con hermosas y potentes publicaciones, palabra y luz la poesía de Leo Lobos, profunda mirada que recuerda siempre, que toma nota de lo que vive y palpa, que se dirige al interior o hacia el exterior, se eleva en el aire o excava en la sombra y plantea un diálogo constante entre la intimidad y ese universo constelado que lo habita, con un lenguaje que es sonido y sugerencia,descubriendo la realidad en cada mirada, en cada verso, en cada imagen, siempre inquietante, confiando secretamente en su gracia y en su instinto. ” El cielo es blanco como el suelo blanco, ciegos e invisibles vamos en esta marcha..”
Alejandra González
Gracias, Alejandra, pero todo el mérito es para Leo Lobos, sin duda. Muchas gracias por tus palabras te enviamos un gran abrazo.
Algunas veces, cuando mas escupo, que dejaré de escribir, porque no vale la pena ni siquiera para dejar de morir, LA EDAD, me devuelve una mano, sin baba y me llena el pecho de satisfacción.
Muchas gracias por la POESÍA.
Reconozco que mucho y muchos, mejoran con la “edad” yo, voy muriendo por siglos de los siglos.
Gracias por esta inyección de vida.
Rossana
Gracias en todas y las magnificas posibilidades de decir, gracias a todos ustedes por leer, respirar en su lectura como yo cuando escribo para ustedes
Leo Lobos
y para mi!