Seamus Heaney, o el retorno a la semilla

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Seamus Heaney

Sin lugar a dudas, uno de los rasgos distintivos de la poesía de Seamus Heaney Premio Nobel de Literatura 1995 es que, tomando como pretexto un acontecimiento del presente, la voz poética rememora ciertas anécdotas que tuvieron lugar en algún momento de su pasado. Esta acción le permite evocar aquellos sentimientos y sensaciones que creía ya olvidados y, a partir de ellos, llevar a cabo toda una reflexión acerca de la vida, la violencia y la propia condición del ser humano. En este sentido, para Heaney, el recuerdo tiene vital importancia, ya que es de allí de donde nacen sus poemas, producto del contraste entre la experiencia vivida y el conocimiento del presente.

Violencia y memoria
Lo curioso es que esta misma particularidad, tan celebrada y admirada por todos nosotros, supone a la vez la gloria y la condena del autor, cuya obra poética supera ya la decena de libros. Ciertamente, District and Circle, su última entrega, presenta algunos poemas que evidencian síntomas de un agotamiento en la utilización de este recurso: si antes la anécdota era motivo para la introspección y la indagación de su propia conciencia, ahora esta se muestra como la aplicación mecánica de una fórmula para escribir poesía. Sin embargo, en conjunto, el libro se muestra superior a su precedente, Electric Light, de 2001. Por fortuna, en el nuevo poemario apreciamos la grandeza de Heaney en poemas como “The Blackbird of Glanmore”, “To Pablo Neruda in Tamlaghtduff”, “Helmet”, “Edward Thomas on the Lagans Road”, “The Lift” o también en el que titula el libro: “District and Circle”.

Un claro ejemplo de este cansancio expresivo nos lo proporciona “The Tollund Man in Springtime”, poema que nos remite a “The Tollund Man” publicado en Wintering Out, de 1972, y que alude al cadáver de un hombre del siglo IV a. C., encontrado en perfecta condición en Dinamarca, en 1950. En esta nueva versión cuya larga versificación se opone a la de 1972, el mismo Hombre de Tollund no solo nos recuerda su pasado, sino que nos relata sus acciones y reflexiona sobre su relación con la naturaleza mientras vivía. Asimismo, nos habla de su aspecto actual de momia bien conservada que decide abandonar el museo para caminar como un hombre libre, llevándose consigo sus secretos: “Dust in my palm / And in my nostrils dust, should I shake it off / Or mix it in with spot in pollen’s name / And my own? As a man World, cutting turf, / I straightened, spat on my hands, felt benefit / And spirited myself into the street“. No obstante, en la anterior versión, “The Tollund Man”, Heaney abordaba el tratamiento y representación de la violencia sobre el ser humano bajo el pretexto de reflexionar sobre aquella momia hallada en Dinamarca. En ese poema nos decía: “The scattered, ambushed / Flesh of labourers, / Stockinged corpses / Laid out in the farmyards, // (…) Out here in Jutland / In the old man-killing parishes / I will feel lost, / Unhappy and at home“.

Esta temática será recurrente y obsesiva en sus siguientes libros, como sucede en North y Station Island, de 1975 y 1984, respectivamente. De igual manera, en District and Circle, también vemos tratada la violencia en “A shiver”, “Polish sleepers”, “Anahorish 1944” y “The Aerodrome”. En estos dos últimos poemas, de muy alta calidad, la voz poética se unifica con los recuerdos infantiles de Seamus Heaney, cuya granja se encontraba cerca de un aeródromo que era utilizado por la fuerza aérea norteamericana para que sus naves repostasen y saliesen a bombardear las ciudades enemigas durante la Segunda Guerra Mundial. De hecho, el tratamiento de la violencia en su poesía no es de condena ni tampoco adopta ninguna postura moral, sino que resulta un motivo más para emprender el viaje al pasado y analizar sus propias reacciones frente a ella. En este caso, la voz poética en “Anahorish 1944” evoca el placer y la inocencia de aquel muchacho que, mientras se encontraba en el matadero asesinando cerdos para la comida, recibía dulces y caramelos de los soldados que pronto partirían hacia Normandía: “We were killing pigs when the Americans arrived. / (…) Not that we know then / Where they were headed, standing there like youngsters / As they tossed us gum and tubes of coloured sweets“.

La remembranza y el hallazgo del edén de la infancia se aprecian también en “District and Circle”, poema que toma su nombre de dos de las líneas más importantes del metro de Londres. La primera es de color verde y su nombre completo es “Metropolitan District Railway”, mientras que la segunda es de color amarillo y se llama así porque fue la primera línea que cerró en círculo el perímetro de la ciudad. El poema es una muestra de diversos planos temporales. La voz ingresa al metro y cruza la mirada con un vigilante, mientras que de fondo se oyen las melodías de una flauta irlandesa. Al suceder esto, el tiempo se ralentiza, en tanto que cuando ingresa la muchedumbre, cobra una velocidad sorprendente y la voz poética se ve arrastrada por los túneles del metro hasta llegar a los vagones. Nuevamente el tiempo se detiene y la voz observa, en su propio reflejo en los cristales de la ventana, la mirada de su padre, desatando una serie de emociones diversas y sensaciones confusas en una suerte de viaje psicológico y fantasmagórico.

De la reescritura y el mito
Otro aspecto propio de la poesía de Heaney que encontramos en este libro es el guiño hacia la mitología irlandesa. Si bien esta recurrencia mítica no es tan fuerte y profunda como sucede con la poesía de Yeats, sí es posible detectarla luego de una lectura un poco más profunda. En District and Circle encontramos una

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Cubierta de District and Circle

traducción del gaélico al inglés que hace el mismo Heaney de un poema de Eoghan Rua Ó Súilleabhain’s, “Poet to Blacksmith”. En ella la voz poética le pide al herrero que le fabrique un brazo tan grácil y ligero que le permita escarbar y trabajar la tierra, pero que a su vez esté finamente martillado y que al moverlo produzca alegres melodías: “And the best thing of all, the ring of it, sweet as a bell“. Este motivo lo encontramos también en la mitología celta, en “La segunda batalla de Mag Tuired”, cuando Nuadu, rey de los Tuatha De Danann, una de las razas mitológicas que gobernaron Irlanda, pierde la mano en la guerra y Credne, el herrero, le fabrica una de plata que pudo utilizar como su verdadera mano. Aunque no haya sido Heaney el autor de “Poet to Blacksmith”, es pertinente resaltar que su traducción se ve luego acompañada por un poema suyo, “Midnight Anvil”, en el que retoma algunos elementos mitológicos, como la fabricación del brazo y la sutileza de los martillazos que el herrero asesta al yunque para forjar la herramienta: “And Eoghan Rua / Asking Séamus MacGerailt / To forge him a spade / Sharp, well shaped from the anvil, / And ringing sweet as a bell”.

Quizás esta reescritura no haya obtenido una feliz contundencia, ya que el poema no refleja mucha naturalidad y se ahoga entre un pobre juego de planos temporales y la torpe representación onomatopéyica de los golpes del martillo. Esto mismo sucede con “Rilke: After the Fire”, que no es sino la reescritura del poema “Die Brandstätte”, de Rainer Maria Rilke. Pero lo rescatable de esto no es tanto su deseo de retomar la obra de otros poetas, sino la manera que tiene Heaney de rendir homenaje a aquellos autores que gozan de su admiración y simpatía, como Kavafis, Horacio, Seferis, Wordsworth o Auden. Este recurso no es exclusivo de District and Circle, también lo encontramos en otros libros, sobre todo en Electric Light.

De otro lado, los rasgos que no muestran irregularidad alguna y se mantienen igual de fuertes a lo largo de toda su obra son la musicalidad y la maestría de su versificación. En este aspecto, Seamus Heaney es insuperable: los ritmos y la estructura musical de su poesía es tan variada como rica en secuencias de pausas y tonos. La grandeza de su música la encontramos en su versificación corta y en la unificación, en base al uso de guiones, de sustantivos y adjetivos. Prueba de ello lo tenemos en los poemas “The Turnip-Snedder”, “A shiver” o “Höfn”, cuya lectura es realmente un deleite gracias a la concreción verbal que comporta la unión de vocablos y que son muestra de una encomiable exhuberancia semántica. Así, encontramos en “Höfn”: “And the miles-deep shag-ice makes it move? // I saw it, rigged and rock-set, from above, / Undead grey-gristed earth-pelt, aeon-scruff“.

Este particular uso de la lengua inglesa de Heaney hace imposible la labor del traductor. Por ello, la versión al castellano de Dámaso López García se decanta por sacrificar la musicalidad y la métrica antes que perder el sentido y significado que comporta cada poema de District and Circle. Pero, más allá de lo cuestionable de su decisión y del corto tiempo con el que contó Dámaso López para acabar su trabajo, podemos asegurar que esta traducción es muy superior a la que él mismo hizo de Electric Light, ya que se advierte que esta vez tiene un mayor conocimiento de la poesía del Nobel irlandés.

District and Circle supone para Seamus Heaney un nuevo motivo para retornar a aquellos años atesorados en sus recuerdos, aún sabiendo que, si bien no todo tiempo pasado fue mejor, al menos sí fue más intenso.

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Reinhard Huamán Mori
Barcelona, mayo de 2008

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